Una persona creativa es aquélla que puede procesar de maneras nuevas la información de que dispone, los datos sensoriales que todos recibimos. Un escritor necesita palabras, un músico necesita notas, un pintor necesita percepciones visuales, y todos ellos necesitan algún conocimiento de las técnicas de sus respectivos oficios. Pero cualquier individuo creativo ve instintivamente posibilidades de transformar los datos ordinarios en una nueva creación, trascendiendo la materia prima empleada.
Muchas personas creativas han reconocido las diferencias entre los dos procesos de recoger datos y transformarlos creativamente. Los recientes hallazgos sobre el funcionamiento cerebral comienzan a aclarar este proceso dual.
Conocer ambos lados del cerebro es importante para liberar el potencial creativo. En este capítulo repasaremos algunas investigaciones recientes sobre el cerebro humano, que han ampliado considerablemente las teorías científicas sobre la naturaleza de la consciencia humana. Los nuevos descubrimientos son directamente aplicables a la tarea de liberar las capacidades creativas humanas.
Dentro de nuestra cabeza tenemos un cerebro doble con dos formas de conocimiento. Las características diferentes de cada mitad del cerebro (y del cuerpo), expresadas intuitivamente en nuestro lenguaje, tienen una base real en la fisiología del cerebro humano. Al existir unas fibras de conexión, raramente experimentamos a nivel consciente los conflictos manifestados en los pacientes con cerebro dividido.
No obstante, ambos hemisferios reciben la misma información sensorial, aunque cada uno maneje la información de manera diferente. Es posible que la tarea se divida entre los dos, haciéndose cargo cada uno de la parte más adecuada a su estilo. O puede que un hemisferio -a menudo, el izquierdo o dominante- inhiba la reacción del otro. El hemisferio izquierdo analiza, abstrae, cuenta, mide el tiempo, planea procedimientos paso a paso, verbaliza, hace declaraciones racionales basadas en la lógica. Por ejemplo, «Dados los números a, b, y c, podemos decir que si a es mayor que b, y b es mayor que c, entonces a es necesariamente mayor que c». Esta afirmación ilustra el modo de proceder del hemisferio izquierdo: un modo analítico, verbal, numérico, secuencial, simbólico, lineal y objetivo.
Por otra parte, tenemos una segunda forma de conocimiento: la del hemisferio derecho. Con él podemos ver cosas que son imaginarias -existen sólo en el «ojo de la mente»- o reconstruir cosas reales (¿puede usted reproducir en su mente la imagen de la puerta de su casa?). Vemos las cosas en el espacio, y cómo se combinan las partes para formar el todo. Gracias al hemisferio derecho, entendemos las metáforas, soñamos, creamos nuevas combinaciones de ideas. Cuando algo es demasiado complicado para describirlo hacemos gestos para comunicar la impresión. El psicólogo David Galin tiene un ejemplo favorito: trate usted de describir una escalera de caracol sin hacer un gesto espiral con la mano. Y usando el hemisferio derecho somos capaces de dibujar imágenes de nuestras percepciones.
Trabajo extraordinario:
Hemos preparado un cuestionario para usted. Conozca realmente que hemisferio gobierna en sus decisiones. Descargue el archivo AQUI. Llenelo, incluya sus datos completos y envíelo al sitio a mas tardar el miércoles 31 de octubre de 2012.
Saludos.